21 de diciembre de 2015

Ganar perdiendo y viceversa

“La política no es un escenario para mentir a la gente con datos falsos, hay que reconocer los problemas para que juntos encontremos la mejor solución”. 
Mauricio Macri


Doscientos años antes de Cristo, un rey de Macedonia abonaba su leyenda venciendo en un par de ocasiones a una ya expansiva y arrolladora República Romana. Sin duda una heroicidad merecedora de entrar en los anales de la Historia. Sin embargo, Pirro de Epiro, que así se llamaba el monarca, será recordado para siempre como el tipo que ganaba perdiendo y viceversa. Los daños de la batalla, a pesar de salir victorioso sobre el papel, le condenaban a una derrota a largo plazo.
La izquierda ha vuelto a vencer en Asturias. Su división no ha evitado que su suma, de votos y de escaños, siga siendo la fuerza política e ideológica prevalente en nuestra región. La misma suma que, cuando toca ocupar alcaldías y presidencias de Comunidades Autónomas, siempre se produce. Por ello, hablar de “victoria” frente a esa evidencia, por el hecho de haber logrado más votos y escaños que los sumandos de la izquierda por separado, es ponerse en la misma tesitura que Pirro: venciendo pero perdiendo.