1 de noviembre de 2015

Democracia electoralista


“El totalitarismo es la subordinación de la vida entera de cada individuo, de su trabajo, de su ocio, a las órdenes de quienes ocupan el poder”.
Ludwig von Mises

La confiabilidad en el sistema democrático se perdió hace muchos años. Quienes aún no han entendido que han sido sus métodos políticos los que fueron erosionando -y siguen haciéndolo- la confianza del ciudadano en él, siguen sin entender que la regeneración no consiste en seguir repartiéndose puestos y prebendas, en escenificar abrazos de Vergara entre quienes han llevado al abismo al centro-derecha en Asturias en dos ocasiones, haciendo una aplicación torticera y falsa de la parábola del hijo pródigo -¡por favor dejen las interpretaciones de las palabras de Jesucristo en el ámbito de las cuestiones de fe!-, y apelando al “pasar página” para no tener que responder por ninguno de sus actos, ni pasados ni futuros.