26 de octubre de 2015

Neoluditas

No anda muy sobrada Asturias de la necesidad de liberalizar su economía, de que su entramado burocrático y político dejen de ser un cementerio regulatorio y proteccionista que frustra cualquier posibilidad de ver crecer en nuestra región la actividad económica, sin tener que depender de la eterna subvención para que sea viable. Mientras los principales estudios de previsiones económicas vaticinan que nuestra economía regional se situará a la cola del crecimiento de España en los próximos años, quienes tienen la responsabilidad -desde el gobierno y desde la oposición- de al menos no poner trabas al desarrollo económico de Asturias, siguen sin darse por enterados, anclados de los viejos paradigmas del intervencionismo de la industria carbonera aplicados a todos los ámbitos de la economía regional como directriz política.