25 de mayo de 2012

¿Un Gobierno estable?

Presidencia del Gobierno de Asturias
El recién elegido Presidente del Principado de Asturias ha dado a conocer esta tarde la composición del Gobierno que encabezará en los próximos tres años.

Tras conocerse ayer noche el resultado de la consulta hecho por IU a sus bases, que decidieron que la coalición no formase parte del Gobierno, salta hoy por los aires la supuesta unión y estabilidad de la izquierda que sirvió  a  UPyD para inclinar su voto hacia un tripartito parlamentario, que ni está unido ni es estable.

IU ha dejado claro que entrar ahora en el Gobierno les convierte en cómplices de los ajustes que tendrán que aplicarse en las cuentas de nuestra región para cumplir con el objetivo del déficit fijado para todas las comunidades autónomas. Quieren, en definitiva, mantener su independencia de criterio para seguir viviendo en otro planeta y alejados de la realidad de nuestra región, de nuestro país y de nuestra posición en la Unión Europea.

UPyD se apresuró hoy a reafirmar su compromiso con los socialistas, en clara manifestación de la debilidad que ya muestra ese pacto de estabilidad que con amplias sonrisas firmaban Javier Fernández (PSOE) e Ignacio Prendes (UPyD) hace poco más de una semana. La posición de IU es inmovilista e intransigente con gran parte de los acuerdos a los que llegaron socialistas y magentas, y no está dispuesta a dar su voto para reducir ni un sólo euro del despilfarro que durante años se ha producido en Asturias. De eso no les importó ser cómplices entrando a formar parte del Gobierno.

Por si todo esto fuese poco para demostrar que en la izquierda también hay desunión -y de paso que no existe la pretendida socialdemocracia de Rubalcaba (ya no se hacen llamar socialistas)- el Gobierno anunciado esta tarde por Javier Fernández reafirma que las chispas empezaran a saltar antes de lo que ellos esperaban y los asturianos pueden soportar. Un Gobierno alimentado directamente por el sindicato SOMA-FIA-UGT (no en vano Fernández procede de este sindicato minero socialista). El sindicato que se ha encargado de mantener su cuota en los Gobierno socialistas que practicaban el seguidismo con los Gobiernos de González y Rodríguez Zapatero. El sindicato que cuando el contador de nubes levantaba el puño en Rodiezmo, mientras que con la otra mano firmaba los cierres de pozos mineros, miraban para otro lado y le hacían la ola. El sindicato que ahora se rasga las vestiduras y a golpe de barricada pretende buscar una solución a la minería asturiana, mientras durante estos años fue colaborador necesario de que los fondos asignados no se destinasen a la mejora de la producción del carbón, y que ello redundase en hacer viables las explotaciones sin ayudas públicas.


Esta era la única opción posible que, en palabras de Rosa Díez, UPyD podía escoger. Como el lema de aquella campaña de promoción turística del País Vasco, habría que decirle a Doña Rosa: "ven y cuéntalo".

Con todo, el Presidente de Asturias ya muestra síntomas de contradicción a pocas horas de tomar posesión de su cargo. Si el pasado miércoles lanzaba el guante al Partido Popular, construyendo un discurso de Estado, para que colaborase en procurar que los ajustes necesarios fuesen lo menos traumático posible para nuestra región, pidiendo la mediación con el Gobierno de España; se descuelga hoy con un Gobierno alimentado por el sindicato que opta por la barricada como único recurso. 

El Partido Popular ha recogido ese guante, pero Fernández debe tener claro que el apoyo es para aplicar los ajustes y ejecutar políticas serias, no para ser su coartada si pretende ser rehén del SOMA-FIA-UGT y las barricadas.